En un rincón de la clase, en las paredes, en los pasillos... En cualquier lugar de las aulas es posible que aparezcan cosas muy interesantes que, aún aparentemente desconectadas, irán cobrando sentido en el futuro. Y pueden hacer que se aprenda la Historia, y otras disciplinas relacionadas con las ciencias sociales, con interés y entusiasmo. Ese es nuestro objetivo.

domingo, 15 de febrero de 2009

TROYA




















TROYA
Versión para contar
Elvira Pérez Egea.


Había una vez una ciudad muy rica, se llamaba Troya. Tenía unas murallas tan grandes y tan fuertes que sus habitantes sabían que nadie podría vencerles, porque nadie podría nunca destruir sus murallas y entrar en la ciudad. Era la ciudad más poderosa del mundo. Estaba a un lado del mar Egeo.

Al otro lado estaba Grecia, donde había muchas ciudades, cada una tenía un rey, y el rey de todos los reyes se llamaba Agamenón. Agamenón tenía un hermano que se llamaba Menelao, que estaba casado con la más hermosa de las mujeres: Helena.

En Grecia vivía mucha gente, tenían sus trabajos, su familia, trabajaban la tierra, compraban y vendían cosas, tenían sus dioses, el más importante era Zeus, pero había muchos dioses y diosas. En sus ciudades, para decidir cómo se hacían las cosas, votaban y ganaba la mayoría, sabían contar, escribir y construían templos , teatros y palacios muy bonitos, con muchas columnas y esculturas. Les gustaba mucho el teatro y se inventaban muchas historias para representar, unas eran divertidas y se llamaban comedias y otras eran tristes, las tragedias. También inventaron las competiciones deportivas y las llamaron olimpiadas.

El rey de Troya se llamaba Príamo, tenía muchas mujeres y muchísimos hijos, pero había uno muy guapo que se llamaba Paris y su padre lo quería mucho. Un día su padre lo mandó a Grecia a hacer una visita al rey Agamenón

Paris partió hacia Atenas, navegó muchos días en un barco con muchos remeros y si hacía viento desplegaban las velas. Por fin llegaron y Paris fue llevado al palacio, le prepararon un baño de espuma, ropa, y una gran comida. Allí apareció de pronto Helena y Paris al verla se enamoró perdidamente de ella.

Helena también se enamoró de Paris, Juntos decidieron que Helena se iría con Paris y que viviría con él en Troya. Así lo hicieron.

Cuando Menelao se dio cuenta, se enfureció y se lo contó a su hermano Agamenón y así Grecia declaró la guerra a Troya, ya que Agamenón pensó que así podría conquistar Asia y todas sus riquezas: bronce, oro, plata, joyas y tierras. Empezaron los preparativos. Se avisaron a todos los reyes y cada uno preparó sus soldados.

Era famoso Aquiles, un gran luchador y sus soldados eran los mejores del mundo, sus ciudades no tenían murallas porque nadie se atrevía a atacarlos, Aquiles parecía de oro, sus cabellos eran dorados y rizados al igual que su cutis, pestañas y cejas, sus ojos eran negros y no tenía labios,*existe otra versión* cuando nació una vieja le dijo a su padre que el talón derecho sería su perdición. Su padre lo mandó a la guerra y le regaló una armadura de bronce chapada en oro, con cristales y ámbar y su carro era dorado y lo llevaban diez caballos blancos de la mejor raza. Su escudo llevaba una hormiga blanca sobre fondo negro que sostenía entre sus mandíbulas un relámpago rojo.

A Ulises, rey de Itaca y también lo conocía todo el mundo porque era muy astuto y pensaba las cosas con la cabeza. Ulises era pelirrojo, no era muy grande, pero era valiente

Cuando todos se habían preparado salieron hacía Troya en sus naves y tardaron varios días en llegar. Cuando llegaron amarraron muy bien los barcos en la playa que hay junto a la ciudad de Troya. Vieron las murallas y pensaron que no sería fácil de conquistar.

Para luchar seguían las leyes de la guerra y los dos bandos sabían cuando sería la próxima batalla porque cada uno avisaba cuando iba a atacar. Lucharon muchas veces y muchos hombres murieron, pero los griegos no podían entrar en Troya y los troyanos no acababan con los griegos, ni los echaban de allí. Los troyanos siempre estaban dentro de sus murallas y los griegos siempre en los campamentos que se habían construido. Fue pasando el tiempo, muchos días, semanas, meses...Todos estaban cansados de la guerra y de luchar, los griegos tenían gana de volver a su tierra con su familia y los troyanos querían ser libres y poder caminar por sus playas y salir y entrar de su ciudad cuando quisieran.

Un día Príamo pidió ayuda a las amazonas, unas mujeres guerreras que sabían montar a caballo y llevaban cascos de bronce y vestidos de cuero resistente. Aquiles se fijó muy bien en como lo hacían y luchó contra la reina y la venció y le quitó su caballo y aprendió a montar.

Otro día hubo otra batalla y después de muchas horas de lucha y muchas muertes Aquiles se preparaba para matar a un enemigo con su lanza *cuando le falló el tobillo derecho, le clavaron una flecha y murió. Aquiles había muerto. Se había convertido en héroe. Y los héroes nunca mueren, siempre se recuerdan sus hazañas.

Diez años duraron las batallas y la guerra no terminaba. Un día el rey Príamo mandó a sus soldados en silencio, antes del amanecer, sin avisar para vencer a los griegos, no siguió las leyes de la guerra. Ulises se había enterado porque tenía espías en Troya y había avisado a los griegos, que lucharon y la batalla terminó sin vencedores, pero siempre morían soldados.

Ulises reunió a todos los reyes que quedaban vivos y a todos los hombres importantes en secreto, nadie sabía de qué hablaban. Pero a los pocos días cuando amaneció los troyanos miraron a la playa y vieron que no quedaban barcos ni soldados, solo había un gigantesco caballo de madera abandonado en la puerta de las murallas. Lo miraron por todos lados y no encontrando peligro lo metieron dentro de la ciudad Estuvieron todo el día de fiesta cantando y bailando, pues ya no quedaban soldados con los que luchar.

Cuando todos se durmieron cansados de la fiesta y pensando que habían vencido, en el silencio de la noche se rompió una tabla del caballo empezaron a salir montones de soldados griegos que estaban dentro y que habían aguantado todo el tiempo en la oscuridad, en silencio. Entonces empezó la última batalla, murió Paris, murieron muchos troyanos y por fin se rindieron y vencieron los griegos. Saquearon e incendiaron Troya

Unos volvieron a sus casas y otros siguieron haciendo la guerra . Menelao perdonó a Helena y fue a todos los viajes y aventuras de Menelao y vivió como una reina.

Y esta historia ha terminado

De mis lecturas:
¿Y si hubiera una guerra y no fuera nadie?

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