
TROYA
Versión para contar
Elvira Pérez Egea.
Había una vez una ciudad muy rica, se llamaba Troya. Tenía unas murallas tan grandes y tan fuertes que sus habitantes sabían que nadie podría vencerles, porque nadie podría nunca destruir sus murallas y entrar en la ciudad. Era la ciudad más poderosa del mundo. Estaba a un lado del mar Egeo.

Al otro lado estaba Grecia, donde había muchas ciudades, cada una tenía un rey, y el rey de todos los reyes se llamaba Agamenón. Agamenón tenía un hermano que se llamaba Menelao, que estaba casado con la más hermosa de las mujeres: Helena.
En Grecia vivía mucha gente, tenían sus trabajos, su familia, trabajaban la tierra, compraban y vendían cosas, tenían sus dioses, el más importante era Zeus, pero había muchos dioses y diosas. En sus ciudades, para decidir cómo se hacían las cosas, votaban y ganaba la mayoría, sabían contar, escribir y construían templos , teatros y palacios muy bonitos, con muchas columnas y esculturas. Les gustaba mucho el teatro y se inventaban muchas historias para representar, unas eran divertidas y se llamaban comedias y otras eran tristes, las tragedias. También inventaron las competiciones deportivas y las llamaron olimpiadas.
El rey de Troya se llamaba Príamo, tenía muchas mujeres y muchísimos hijos, pero había uno muy guapo que se llamaba Paris y su padre lo quería mucho. Un día su padre lo mandó a Grecia a hacer una visita al rey Agamenón

Paris partió hacia Atenas, navegó muchos días en un barco con muchos remeros y si hacía viento desplegaban las velas. Por fin llegaron y Paris fue llevado al palacio, le prepararon un baño de espuma, ropa, y una gran comida. Allí apareció de pronto Helena y Paris al verla se enamoró perdidamente de ella.
Helena también se enamoró de Paris, Juntos decidieron que Helena se iría con Paris y que viviría con él en Troya. Así lo hicieron.
Cuando Menelao se dio cuenta, se enfureció y se lo contó a su hermano Agamenón y así Grecia declaró la guerra a Troya, ya que Agamenón pensó que así podría conquistar Asia y todas sus riquezas: bronce, oro, plata, joyas y tierras. Empezaron los preparativos. Se avisaron a todos los reyes y cada uno preparó sus soldados.
Era famoso Aquiles, un gran luchador y sus soldados eran los mejores del mundo, sus ciudades no tenían murallas porque nadie se atrevía a atacarlos, Aquiles parecía de oro, sus cabellos eran dorados y rizados al igual que su cutis, pestañas y cejas, sus ojos eran negros y no tenía labios,*existe otra versión* cuando nació una vieja le dijo a su padre que el talón derecho sería su perdición. Su padre lo mandó a la guerra y le regaló una armadura de bronce chapada en oro, con cristales y ámbar y su carro era dorado y lo llevaban diez caballos blancos de la mejor raza. Su escudo llevaba una hormiga blanca sobre fondo negro que sostenía entre sus mandíbulas un relámpago rojo.
A Ulises, rey de Itaca y también lo conocía todo el mundo porque era muy astuto y pensaba las cosas con la cabeza. Ulises era pelirrojo, no era muy grande, pero era valiente
Cuando todos se habían preparado salieron hacía Troya en sus naves y tardaron varios días en llegar. Cuando llegaron amarraron muy bien los barcos en la playa que hay junto a la ciudad de Troya. Vieron las murallas y pensaron que no sería fácil de conquistar.
Para luchar seguían las leyes de la guerra y los dos bandos sabían cuando sería la próxima batalla porque cada uno avisaba cuando iba a atacar. Lucharon muchas veces y muchos hombres murieron, pero los griegos no podían entrar en Troya y los troyanos no acababan con los griegos, ni los echaban de allí. Los troyanos siempre estaban dentro de sus murallas y los griegos siempre en los campamentos que se habían construido. Fue pasando el tiempo, muchos días, semanas, meses...Todos estaban cansados de la guerra y de luchar, los griegos tenían gana de volver a su tierra con su familia y los troyanos querían ser libres y poder caminar por sus playas y salir y entrar de su ciudad cuando quisieran.
Un día Príamo pidió ayuda a las amazonas, unas mujeres guerreras que sabían montar a caballo y llevaban cascos de bronce y vestidos de cuero resistente. Aquiles se fijó muy bien en como lo hacían y luchó contra la reina y la venció y le quitó su caballo y aprendió a montar.
Otro día hubo otra batalla y después de muchas horas de lucha y muchas muertes Aquiles se preparaba para matar a un enemigo con su lanza *cuando le falló el tobillo derecho, le clavaron una flecha y murió. Aquiles había muerto. Se había convertido en héroe. Y los héroes nunca mueren, siempre se recuerdan sus hazañas.
Diez años duraron las batallas y la guerra no terminaba. Un día el rey Príamo mandó a sus soldados en silencio, antes del amanecer, sin avisar para vencer a los griegos, no siguió las leyes de la guerra. Ulises se había enterado porque tenía espías en Troya y había avisado a los griegos, que lucharon y la batalla terminó sin vencedores, pero siempre morían soldados.
Ulises reunió a todos los reyes que quedaban vivos y a todos los hombres importantes en secreto, nadie sabía de qué hablaban. Pero a los pocos días cuando amaneció los troyanos miraron a la playa y vieron que no quedaban barcos ni soldados, solo había un gigantesco caballo de madera abandonado en la puerta de las murallas. Lo miraron por todos lados y no encontrando peligro lo metieron dentro de la ciudad Estuvieron todo el día de fiesta cantando y bailando, pues ya no quedaban soldados con los que luchar.
Cuando todos se durmieron cansados de la fiesta y pensando que habían vencido, en el silencio de la noche se rompió una tabla del caballo empezaron a salir montones de soldados griegos que estaban dentro y que habían aguantado todo el tiempo en la oscuridad, en silencio. Entonces empezó la última batalla, murió Paris, murieron muchos troyanos y por fin se rindieron y vencieron los griegos. Saquearon e incendiaron Troya

Unos volvieron a sus casas y otros siguieron haciendo la guerra . Menelao perdonó a Helena y fue a todos los viajes y aventuras de Menelao y vivió como una reina.
Y esta historia ha terminado
Versión para contar
Elvira Pérez Egea.
Había una vez una ciudad muy rica, se llamaba Troya. Tenía unas murallas tan grandes y tan fuertes que sus habitantes sabían que nadie podría vencerles, porque nadie podría nunca destruir sus murallas y entrar en la ciudad. Era la ciudad más poderosa del mundo. Estaba a un lado del mar Egeo.

Al otro lado estaba Grecia, donde había muchas ciudades, cada una tenía un rey, y el rey de todos los reyes se llamaba Agamenón. Agamenón tenía un hermano que se llamaba Menelao, que estaba casado con la más hermosa de las mujeres: Helena.
En Grecia vivía mucha gente, tenían sus trabajos, su familia, trabajaban la tierra, compraban y vendían cosas, tenían sus dioses, el más importante era Zeus, pero había muchos dioses y diosas. En sus ciudades, para decidir cómo se hacían las cosas, votaban y ganaba la mayoría, sabían contar, escribir y construían templos , teatros y palacios muy bonitos, con muchas columnas y esculturas. Les gustaba mucho el teatro y se inventaban muchas historias para representar, unas eran divertidas y se llamaban comedias y otras eran tristes, las tragedias. También inventaron las competiciones deportivas y las llamaron olimpiadas.
El rey de Troya se llamaba Príamo, tenía muchas mujeres y muchísimos hijos, pero había uno muy guapo que se llamaba Paris y su padre lo quería mucho. Un día su padre lo mandó a Grecia a hacer una visita al rey Agamenón

Paris partió hacia Atenas, navegó muchos días en un barco con muchos remeros y si hacía viento desplegaban las velas. Por fin llegaron y Paris fue llevado al palacio, le prepararon un baño de espuma, ropa, y una gran comida. Allí apareció de pronto Helena y Paris al verla se enamoró perdidamente de ella.
Helena también se enamoró de Paris, Juntos decidieron que Helena se iría con Paris y que viviría con él en Troya. Así lo hicieron.
Cuando Menelao se dio cuenta, se enfureció y se lo contó a su hermano Agamenón y así Grecia declaró la guerra a Troya, ya que Agamenón pensó que así podría conquistar Asia y todas sus riquezas: bronce, oro, plata, joyas y tierras. Empezaron los preparativos. Se avisaron a todos los reyes y cada uno preparó sus soldados.

Era famoso Aquiles, un gran luchador y sus soldados eran los mejores del mundo, sus ciudades no tenían murallas porque nadie se atrevía a atacarlos, Aquiles parecía de oro, sus cabellos eran dorados y rizados al igual que su cutis, pestañas y cejas, sus ojos eran negros y no tenía labios,*existe otra versión* cuando nació una vieja le dijo a su padre que el talón derecho sería su perdición. Su padre lo mandó a la guerra y le regaló una armadura de bronce chapada en oro, con cristales y ámbar y su carro era dorado y lo llevaban diez caballos blancos de la mejor raza. Su escudo llevaba una hormiga blanca sobre fondo negro que sostenía entre sus mandíbulas un relámpago rojo.
A Ulises, rey de Itaca y también lo conocía todo el mundo porque era muy astuto y pensaba las cosas con la cabeza. Ulises era pelirrojo, no era muy grande, pero era valiente
Cuando todos se habían preparado salieron hacía Troya en sus naves y tardaron varios días en llegar. Cuando llegaron amarraron muy bien los barcos en la playa que hay junto a la ciudad de Troya. Vieron las murallas y pensaron que no sería fácil de conquistar.

Para luchar seguían las leyes de la guerra y los dos bandos sabían cuando sería la próxima batalla porque cada uno avisaba cuando iba a atacar. Lucharon muchas veces y muchos hombres murieron, pero los griegos no podían entrar en Troya y los troyanos no acababan con los griegos, ni los echaban de allí. Los troyanos siempre estaban dentro de sus murallas y los griegos siempre en los campamentos que se habían construido. Fue pasando el tiempo, muchos días, semanas, meses...Todos estaban cansados de la guerra y de luchar, los griegos tenían gana de volver a su tierra con su familia y los troyanos querían ser libres y poder caminar por sus playas y salir y entrar de su ciudad cuando quisieran.
Un día Príamo pidió ayuda a las amazonas, unas mujeres guerreras que sabían montar a caballo y llevaban cascos de bronce y vestidos de cuero resistente. Aquiles se fijó muy bien en como lo hacían y luchó contra la reina y la venció y le quitó su caballo y aprendió a montar.
Otro día hubo otra batalla y después de muchas horas de lucha y muchas muertes Aquiles se preparaba para matar a un enemigo con su lanza *cuando le falló el tobillo derecho, le clavaron una flecha y murió. Aquiles había muerto. Se había convertido en héroe. Y los héroes nunca mueren, siempre se recuerdan sus hazañas.
Diez años duraron las batallas y la guerra no terminaba. Un día el rey Príamo mandó a sus soldados en silencio, antes del amanecer, sin avisar para vencer a los griegos, no siguió las leyes de la guerra. Ulises se había enterado porque tenía espías en Troya y había avisado a los griegos, que lucharon y la batalla terminó sin vencedores, pero siempre morían soldados.
Ulises reunió a todos los reyes que quedaban vivos y a todos los hombres importantes en secreto, nadie sabía de qué hablaban. Pero a los pocos días cuando amaneció los troyanos miraron a la playa y vieron que no quedaban barcos ni soldados, solo había un gigantesco caballo de madera abandonado en la puerta de las murallas. Lo miraron por todos lados y no encontrando peligro lo metieron dentro de la ciudad Estuvieron todo el día de fiesta cantando y bailando, pues ya no quedaban soldados con los que luchar.Cuando todos se durmieron cansados de la fiesta y pensando que habían vencido, en el silencio de la noche se rompió una tabla del caballo empezaron a salir montones de soldados griegos que estaban dentro y que habían aguantado todo el tiempo en la oscuridad, en silencio. Entonces empezó la última batalla, murió Paris, murieron muchos troyanos y por fin se rindieron y vencieron los griegos. Saquearon e incendiaron Troya

Unos volvieron a sus casas y otros siguieron haciendo la guerra . Menelao perdonó a Helena y fue a todos los viajes y aventuras de Menelao y vivió como una reina.
Y esta historia ha terminado
De mis lecturas:
¿Y si hubiera una guerra y no fuera nadie?
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