En un rincón de la clase, en las paredes, en los pasillos... En cualquier lugar de las aulas es posible que aparezcan cosas muy interesantes que, aún aparentemente desconectadas, irán cobrando sentido en el futuro. Y pueden hacer que se aprenda la Historia, y otras disciplinas relacionadas con las ciencias sociales, con interés y entusiasmo. Ese es nuestro objetivo.

lunes, 7 de septiembre de 2009

EL CAMINO DE SANTIAGO

EL MUNDO MEDIEVAL
Tras la caída de Roma, una Europa Occidental fragmentada recuperó poco a poco la unidad a través del cristianismo. La nueva creencia promovió la idea del homo viator, un hombre que siempre está viajando en busca del Paraíso y la vida eterna.

Su cosmovisión diferenciaba un mundo conocido, el existente alrededor del Mediterráneo, de un mundo misterioso lleno de monstruos y seres extraños. El viajero que se aventuraba en esas tierras lejanas, con nombres de reinos bíblicos, nunca volvía. Un océano exterior rodeaba los tres continentes.
La búsqueda de la salvación eterna y de nuevos mercados más allá del mundo conocido dibujó, con el paso del tiempo, el mapa que hoy conocemos: el ir y venir de las gentes, las ideas y las mercancías generan cultura.

Todo ello tiene como punto de encuentro un camino cualquiera. En el conjunto de sendas que la Edad Media generó sobre Europa se configuró, al compás de experiencias y creencias, una primera conciencia común europea. El destino, por qué no, podría ser Santiago de Compostela.

¿Nos sigues en este nuevo viaje?
En el siglo IX, al eremita Pelayo le fue revelado mediante unas luces el lugar donde reposaban los restos del apóstol Santiago. Uno se pregunta cómo es posible que, en épocas tan remotas, el cuerpo del apóstol viajara desde Palestina al sur de Europa. En este texto de La Leyenda Dorada, de J. de la Vorágine podemos encontrar una explicación que transcribimos aquí:

"Poco después de que el santo fuese degollado, una noche alguno de sus discípulos [...], se apoderaron del cuerpo [...], llevándoselo consigo se embarcaron en una nave [...]. Conducida por un ángel del Señor [...] continuó hasta arribar a las costas de Galicia [...]."

Muerto el apóstol, sus discípulos, a escondidas, recogieron sus restos y los trasladaron en una barcaza de piedra desde Palestina a Galicia _Iria Flavia.
En este territorio, gobernado por la reina Lupa, los discípulos decidieron darle sepultura. Para ello solicitaron el permiso de la reina, quien supeditó su decisión a la superación de una prueba _la muerte de un dragón y la captura de los bueyes salvajes_. Superada la prueba y ante la hazaña, la reina se convirtió.

La Vía Láctea
El Camino de Santiago se representa tradicionalmente ligado a la Vía Láctea. Ésta indicaba el camino hacia Finisterre (del latín "finis terrae" o final de la Tierra) y, por lo tanto, hacia la tumba del santo.
De nuevo encontramos al ermitaño Pelayo, que descubrió unas luminarias que le guiaron hasta el sepulcro del apóstol en el campus stellae (Campo de la Estrella), la actual Compostela. El apóstol Santiago se apareció en sueños a Carlomagno, indicándole la ruta de estrellas que conducía a su tumba.
Los scriptoria
Los principales centros de difusión cultural en la Europa medieval eran los monasterios. El scriptorium era el espacio del monasterio donde los monjes copiaban, ilustraban y escribían libros. Las copias se realizaban para difundir las obras a otros monasterios o por encargo de los señores, que deseaban poseer un ejemplar de determinada obra. El proceso de copia era lento y laborioso y podía durar meses, incluso años.
El relato del descubrimiento cerca de Finisterre, de los restos de Santiago el Mayor se difundió por toda Europa a través de estos escritos.

Siguiendo el camino marcado por la exposición encontramos aspectos relacionados con la vida cotidiana y menos conocida del Camino de Santiago al que en otro espacio de la misma califica de camino de vida. Nos cuenta el panel que el Camino fue en la Edad Media una vía densamente transitada. Generó una gran diversidad de actividades e intercambios. Todo este movimiento hizo que las poblaciones por las que pasaba el Camino se convirtieran en mercados de mayor o menor importancia donde los productos locales se intercambiaban con aquellos que venían de otras tierras.

Otros aspectos interesantes del Camino serán descritos en otra entrada del blog.

¡No nos abandones!

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