En un rincón de la clase, en las paredes, en los pasillos... En cualquier lugar de las aulas es posible que aparezcan cosas muy interesantes que, aún aparentemente desconectadas, irán cobrando sentido en el futuro. Y pueden hacer que se aprenda la Historia, y otras disciplinas relacionadas con las ciencias sociales, con interés y entusiasmo. Ese es nuestro objetivo.

sábado, 11 de abril de 2009

LAS PROVINCIAS DE ESPAÑA


Cuando Juan Sebastián Elcano culminó la primera vuelta al mundo, arribó al puerto de Sanlúcar de Barrameda. Nuestra profesorá nos contó que entró hacia España por la zona de Huelva, y creímos que Sanlúcar estaba en esa provincia.

Al llegar a casa contando las noticias del día, nuestros padres nos dijeron que Sanlúcar no estaba en Huelva, sino en Cádiz. Y la profesora nos contó que no siempre el aspecto de España había sido el mismo y que la primera división por provincias la hicieron los romanos, que primero dividieron la península en dos provincias y, más tarde, en tres.


La palabra "provincia" dejó de utilizarse cuando los romanos se fueron de nuestra tierra y aparecieron numerosos reinos durante siglos y siglos con los pueblos bárbaros, los primeros reinos cristianos y musulmanes: taifas, partidos, intendencias, realengas, abadengas, etc. ¡Y otros nombres más!

En el S XVI, cuando la llegada de Elcano, en la Corona de Castilla, el territorio se distribuía entre las 18 ciudades con derecho a voto en Cortes y a su vez subdividido en partidos, que en el censo 1591-1594 no se denomina de ese modo recibiendo en algunos casos también el nombre de provincia, y en el suroeste solo existían los Reinos de Córdoba y de Sevilla:
Burgos, con Trasmiera, capital Laredo y Tierras del Condestable, capital Villalpando.
Soria.
Valladolid, con Tierras del Conde de Benavente, capital Benavente
León, con Principado de Asturias de Oviedo, capital Oviedo y Ponferrada.
Zamora, con el Obispado de Lugo, La Coruña y Betanzos, Orense, Mondoñedo, Santiago de Compostela y Tuy.
Toro, con Palencia.
Salamanca, con Trujillo y la Provincia de León de la Orden de Santiago, capital Llerena.
Ávila
Segovia.
Guadalajara.
Madrid.
Toledo, con Campo de Calatrava, capital Almagro; Mesa Arzobispal de Toledo, capital Talavera, Castilla de la Orden de Santiago, capital Ocaña; Alcaraz; Castilla del Campo de Montiel, capital Infantes y Ciudad Real.
Reino de Murcia.
Cuenca, con Huete.
Reino de Sevilla.
Reino de Córdoba.
Reino de Jaén, con Calatrava del Andalucía, capital Martos.
Reino de Granada.

Intendencias de 1720
Felipe V creó, tomando como base las provincias preexistentes creadas por los Austrias, la institución de las intendencias. Si bien es cierto que éstas no coincidían siempre con los límites de las provincias, por lo que hubo cierta oposición a esta división.

Bajo el reinado de Carlos III , el 22 de marzo de 1785, el Conde de Floridablanca promovió la realización de un Prontuario o Nomenclator de los Pueblos de España y se elaboraron mapas para facilitar el control del reino:
"Al final del Antiguo Régimen las jurisdicciones locales ofrecían un cuadro todavía mas obsoleto y anacrónico que el de las viejas provincias; distribuidas en jurisdicciones realengas, abadengas y de señorío secular eran el resultado de circunstancias históricas acumuludas durante el paso de los siglos y era un sistema de organización del terrirotio bastante inútil.

El siglo XIX
Durante el siglo XIX, en España se asiste a una lucha entre el Antiguo Régimen y el Estado liberal, con dos conceptos antagónicos de gobierno. El Estado liberal necesita una nueva ordenación del territorio, que le permita gobernar el país de manera uniforme, recaudar impuestos, y crear un mercado único con leyes iguales para todos.

Las Cortes de Cádiz
En 1811 las Cortes de Cádiz derogan los señoríos jurisdiccionales, desapareciendo así la división entre señorío y realengo, que a pesar de la restauración del absolutismo por parte de Fernando VII en 1812 no volverán a entrar el vigor.
Al tiempo, las Cortes de Cádiz intentan crear un nuevo régimen, también liberal, en el que todas las provincias tengan las mismas obligaciones. La constitución de 1812 no reconoce la personalidad política de los antiguos territorios históricos. Esto fue aprobado por los diputados de todas las provincias, incluidos los territorios americanos. Las Cortes llegan a un sistema nuevo que sí tiene en cuenta los condicionamientos históricos. Se crean 32 provincias, según el nomenclátor de Floridablanca, por lo que se atribuye a los auspicios del rey Carlos III la organización de nuestro país en provincias. El regreso de Fernando VII supuso la vuelta al Antiguo Régimen, con ciertas modificaciones. En 1817 España estaba dividida en 29 intendencias y 13 consulados.



En enero de 1822 se aprueba, con carácter provisional, una división provincial de España en 52 provincias, ya agrupadas en 15 regiones:
Andalucía: Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla.
Aragón: Calatayud, Huesca, Teruel y Zaragoza.
Asturias: Oviedo.
Baleares: Baleares
Canarias: Canarias
Castilla la Nueva: Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Madrid y Toledo.
Castilla la Vieja: Ávila, Burgos, Logroño, Palencia, Santander, Segovia, Soria y Valladolid.
Cataluña: Barcelona, Gerona, Lérida y Tarragona.
Extremadura: Badajoz y Cáceres.
Galicia: La Coruña, Lugo, Orense y Vigo.
León: León, Salamanca, Vierzo[3] (El Bierzo) y Zamora.
Murcia: Chinchilla y Murcia.
Navarra: Pamplona.
Valencia: Alicante, Castellón, Játiva y Valencia.
Vascongadas: Bilbao, San Sebastián y Vitoria.
Algunas de estas provincias aparecen por primera vez, como las de Almería y Málaga (desgajadas del tradicional Reino de Granada), Huelva (del Reino de Sevilla), Calatayud o Logroño, y otras aparecen con nombre nuevo como Murcia o las Provincias Vascongadas.

Mapa de la división territorial de 1833.
Esta reforma llevada a cabo por Javier de Burgos en 1833 se ha mantenido prácticamente sin cambios (a nivel provincial) hasta la actualidad. Dividía el territorio español en 49 provincias a partir de un criterio racional, con un tamaño relativamente homogéneo y eliminando la mayor parte de los exclaves y enclaves propios del Antiguo Régimen.


Tras la aprobación de la Constitución de 1978, España se vertebra en 17 comunidades autónomas y dos ciudades autónomas. Cada autonomía se divide en varias provincias (excepto las uniprovinciales) que son las mismas, salvo modificaciones menores, que las de la división de Javier de Burgos.

Las diecisiete autonomías son: Andalucía, Aragón, Islas Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunidad de Madrid, Comunidad Foral de Navarra, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, País Vasco, Principado de Asturias, Región de Murcia, La Rioja. A esto se añaden las ciudades de Ceuta y Melilla, segregadas en 1995 respectivamente de las provincias de Cádiz y de Málaga, que adquirieron el estatuto de ciudades autónomas.


Mapa de España tras la Constitución de 1978

No hay comentarios:

Publicar un comentario