En un rincón de la clase, en las paredes, en los pasillos... En cualquier lugar de las aulas es posible que aparezcan cosas muy interesantes que, aún aparentemente desconectadas, irán cobrando sentido en el futuro. Y pueden hacer que se aprenda la Historia, y otras disciplinas relacionadas con las ciencias sociales, con interés y entusiasmo. Ese es nuestro objetivo.

domingo, 22 de noviembre de 2009

ROBINSON CRUSOE

A partir del estudio de los Reyes Católicos y su nieto Carlos I de España y V de Alemania, del hecho del descubrimiento de las nuevas tierras de América y de la ruta marítima hacia Oriente por parte de Vasco de Gama y de la primera vuelta al mundo de la mano de Magallanes y Elcano, la historia de la navegación marítima se desarrolla ante nuestros ojos a pasos agigantados.

La Edad Moderna es el tiempo en que el hombre conocerá el planeta en toda su magnitud; desarrollará nuevas tecnologías relacionadas con la mejoras del transporte por mar, instrumentos de navegación, cartografía y mucho más.

La Literatura ha ido siempre en paralelo con el desarrollo del acontecer histórico y son muchos los textos literarios que dan testimonio de los nuevos acontecimientos. Por poner un ejemplo, hemos leído algunas historias del libro de Edelvives "Leyendas del Mar", en una de ellas el grumete de un barco francés es abandonado en un atolón cercano a Australia, y nos hemos adentrado en los secretos de la métrica con Espronceda y su "Canción del pirata".

Curiosamente, cuando andábamos en estos temas, acababa de saltar la noticia del apresamiento del buque "Alakrana" a manos de piratas somalíes...
-¿ES QUE AÚN HAY PIRATAS?
Así es que nos hemos puesto de nuevo en marcha.

El grumete, de apellido Parmentier e hijo de un zapatero de Nantes, será rescatado por un buque inglés... Y enseguida surge otra pregunta:

-¿Qué haría un barco francés y otro barco inglés por esas latitudes?

Nuestra profesora nos dijo que había muchas historias de esas y que ... ¡había que buscarlas!

Nos dió un nombre: ROBINSON CRUSOE.

Robinson Crusoe desobedeciendo los deseos de su padre embarca en un largo viaje como marinero a bordo de un barco de negocios. Durante éste una gran tormenta abate el barco en el que viajaba, y pese a los muchos esfuerzos por salvar el barco y a sus compañeros no consigue nada, excepto salvar la suya propia naufragando a una isla desabitada en la Costa de América, cerca de la Boca del Gran Rio de Oroonoque. Solo y sin ninguna salida empieza a discurrir en sus desventuras y en el hecho de que Dios le ha asignado ese futuro como castigo a todos los errores que ha cometido. Crusoe empieza, como buen marinero, a formarse su propio mundo en la isla solitaria, que será durante 28 años su propio modo de vida. Durante este transcurso de su vida como náufrago embarca su imaginación en un largo viaje: a su llegada a la isla se encuentra desamparado y empieza por solventar su "guarida", es decir, un lugar donde resguardarse de los peligros que le puedan acechar. Poco a poco, Robinson Crusoe consigue habituarse al hábitat, tiene su propio hogar, su modo para conseguir comida y su propia cabaña donde dormir y descansar. Pasan los años, hasta que llega un buen dia en el que sorprende en la playa, cerca de donde tenía su cabaña, a una triu de caníbales la cual con ritos salvajes mataba a sangre fria. Heroicamente consigue rescatar al que será durante mucho tiempo sirviente y fiel amigo suyo: "Viernes". Crusoe le enseña a hablar inglés, a cultivar, comportarse de forma civilizada, pero sobre todo a reconocer a Dios como el Todopoderoso. Tras varios meses, la tribu vuelve a la playa, pero esta vez trae como prisioneros a gente civilizada inglesa. Con la ayuda de Friday logrará rescatarles. Pronto todos lograrán su propósio, escapar de las garras de la muerte y caer en manos de la buena fortuna: todos logran volver a su pais natal y Crusoe acompañado de Friday logra volver a Inglaterra, consiguen un barco, y llega a convertirse en un buen comerciante.

La isla de Robinson Crusoe se encuentra en un archipiélago situado a 670 km de la costa de Chile llamado archipiélago de Juan Fernández, que fue su descubridor en 1574.
Tras infructuosos intentos de colonización realizados por Juan Fernández y luego por los jesuítas, este conjunto de islas se convirtió durante los siglos XVII y XVIII en refugio de piratas y corsarios que asolaban las costas de la Indias Occidentales. En 1704 fondearon en este territorio insular los navíos corsarios británicos Cinque Ports y Saint George. El contramaestre de este último, tras pelear con su capitán fue abandonado en la isla sin más equipo que una biblia, un cuchillo, un fusil, una libra de pólvora, algo de tabaco y ropa. Su nombre era Alejandro Selkirk, de nacionalidad escocesa. Luego de permanecer cuatro años y cuatro meses fue rescatado por otra expedición corsaria inglesa al mando de Woodes Rogers. Su historia y diario de vida fue fuente de inspiración para la gran novela de Daniel Defoe “Las increíbles y sorprendentes aventuras de Robinson Crusoe”.

El Archipiélago posee un clima mediterráneo con fuerte influencia oceánica, presentándose una elevada humedad relativa (76%). El promedio anual de temperatura es de 15.5 ° C y de precipitaciones 1.181 mm con un total de 36 % de horas de sol. Dadas las múltiples condiciones metereológicas que se pueden dar en un sólo día, es imprescindible contar con ropa e implementos de verano e invierno.
http://lalternativa.wordpress.com/2009/03/09/isla-robinson-crusoe/


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