En un rincón de la clase, en las paredes, en los pasillos... En cualquier lugar de las aulas es posible que aparezcan cosas muy interesantes que, aún aparentemente desconectadas, irán cobrando sentido en el futuro. Y pueden hacer que se aprenda la Historia, y otras disciplinas relacionadas con las ciencias sociales, con interés y entusiasmo. Ese es nuestro objetivo.

martes, 10 de marzo de 2009

EL ORO DE LAS MÉDULAS


Estudiando las propiedades de los sólidos y líquidos, hemos dado con la colección de minerales que Javi está reuniendo con el periódico La Verdad. La primera entrega fue una botellita que contenía láminas de oro. Como nos costó entender el concepto de maleabilidad nuestra profesora lo ha explicado otra vez.

En la ficha del periódico se decía que ese oro era de España. Y entonces hemos vuelto con los romanos, con el Imperio Romano otra vez.
Una de las razones por las que a Roma le interesó la Península Ibérica fue por sus yacimientos de oro. El más importante de ellos fue el de Las Médulas, en la provincia de León.

El parque arqueológico de las Médulas es uno de los restos mineros más importantes de la época romana. Los antiguos montes Medulios con el esfuerzo de los romanos por conseguir el preciado metal dorado, se han convertido en este singular paisaje.
Era una antigua zona de castros celtiberos que posteriormente fueron romanizados
Cuenta la leyenda que en el pueblo de la Medulas fue el caudillo astur Médulo quien desde lo alto de las montañas hizo frente a las legiones romanas, pero la superioridad de éstas termino con la resistencia nativa, cuyos hombres prefirieron la muerte por fuego y veneno de Tejo antes que la rendición, dando así origen al nombre.
La mina de las Médulas se hizo sobre un yacimiento aluvial (secundarios), formado por limos, arenas y cantos rodados. Procede de otros yacimientos en roca (primarios), arrastrados y depositados por corrientes de agua durante el Mioceno, finales de la edad terciaria.

Para poder mover toda esa ingente cantidad de monte y poder eliminar la capa superficial, constituyeron ocho canales para traer el agua de los ríos Sil y Cabrera. Así a través de embalses, con compuertas y canales secundarios, iban poco a poco derrumbando el monte, lavándolo para obtener el preciado oro. Para la obtención del oro, utilizaban unos dos millones de metros cúbicos de agua al año, así durante unos doscientos años que duró la explotación. Posiblemente sea la red hidráulica más grande del mundo romano, unos trescientos treinta kilómetros de canales llamados corrugios y que en Murcia conocemos como acequias.
Se calcula que se extrajeron de 5 a 7 toneladas de oro. La mano de obra necesaria era de 2.500 a 5.000 trabajadores, la mayoría astures, que obtenían por su duro trabajo, bienes y servicios y esclavos africanos.
La orografía les causó grandes problemas, tuvieron que excavar en la roca túneles para transportar el agua y también se vieron obligados a demoler rocas. Para demoler una roca, la calentaban quemando en su superficie grandes cantidades de brezo y a continuación derramaban encima agua mezclada con sal y vinagre, con lo que la roca estallaba y se iba resquebrajando.






Para saber más, pincha aquí:

1 comentario: