En un rincón de la clase, en las paredes, en los pasillos... En cualquier lugar de las aulas es posible que aparezcan cosas muy interesantes que, aún aparentemente desconectadas, irán cobrando sentido en el futuro. Y pueden hacer que se aprenda la Historia, y otras disciplinas relacionadas con las ciencias sociales, con interés y entusiasmo. Ese es nuestro objetivo.

martes, 24 de febrero de 2009

CUANDO NUESTROS ABUEL@S IBAN AL COLEGIO

Esta mañana, en clase de matemáticas, nuestro compañero Pedro ha hablado de su abuelo. Sin saber cómo, aunque la verdad es que el motivo ha sido que algunos compañeros no habían hecho los deberes por haber celebrado en el colegío la fiesta de Carnaval, la señorita se ha puesto a recordar cómo eran las sanciones por no hacer los deberes en sus comienzos como maestra.

¡Según ella, aún existían los dinosaurios!, pero sabemos que es broma porque esos reptiles se extinguieron hace 65 millones de años. ¡Y ella tiene muchos menos, claro!

Una de las anécdotas que ha contado ha sido sobre una maestras de chic@s de 7º, cuando había una cosa que se llamaba EGB. Al empezar la mañana, les pedía los deberes y, si no los habían hecho, los ponía de pie y sobre su mesa los hacían y no se podían sentar hasta la hora del recreo aunque los hubieran acabado. Muchos compañer@s se han sorprendido, pero Pedro ha levantado lentamente la mano para pedir turno de palabra, y se ha puesto a hablar de su abuelo.

Y es que el abuelo de Pedro ha sido maestro toda su vida en un colegio que hay muy cerquita del nuestro, y creo que, de castigos y de deberes misteriosamente desaparecidos de las libretas, sabe un montón.

La cuestión es que nuestra señorita y otra que entra a dar apoyo se han puesto a contar historias muy, pero que muy interesantes. Mis compañer@s levantaban el brazo para preguntar sin parar.
Ante tanto interés, ella nos ha propuesto hacer una entrevista a nuestros abuelos o abuelas sobre sus tiempos de estudiantes para recoger anécdotas relacionadas con el tema. Y este es el resultado.




Termino diciendo que, cuando ha entrado Don Patricio a nuestra clase y es el Jefe de Estudios, le hemos preguntado y nos ha contado lo mismito que nuestra "seño". ¡Eso sí que ha sido impresionante!, pues demuestra que es cierto lo que hoy nos han contado aunque parezca imposible de creer.

Mis anécdotas no son de mi abuelo, son de mi padre cuando era pequeño. Un día, estaba jugando al juego de los barcos con un compañero. El profesor, cuando les vió, les llamó la atención y los castigó de rodillas con los brazos en cruz durante aproximadamente una hora. Pagaron su error y aprendieron a que en clase hay que prestar atención.
Me parece que ésto no es el colegio, si no la casa de la tortura. Digo yo que, gracias a Dios, hemos nacído cuando deberíamos porque, si pasáramos por donde han pasado ellos, creo que no iría al colegio. Pero no por no querer aprender, si no por lo que nos hubieran hecho.
Los castigos de antes no son como los de ahora: te ponían los brazos en cruz con dos libros, un guante negro a quien había pegado o peleado con un compañero o compañera, le daban en las uñas con una palmeta, le hacían copiar 100 veces lo que no habían hecho y le ponían orejas de burro.

Creo que hemos tenido mucha suerte porque antes, si no hacías los deberes, lo pasabas muy mal. En vez de no hacer los deberes deberíamos de esforzarnos más y escuchar a la profesora .

En clase hemos estudiado la Moraleja en una narración llamada fábula, y aquí se me ocurre que podemos aprender una:

La clase, es para aprender y para prestar atención; en el patio ¡a jugar! Hay que saber primero en el sitio donde estás y después como te debes de portar.

Violeta Ballester 5º de Primaria CEIP Luis Costa (Murcia)

Juan Carlos Pérez A., de la misma clase, nos cuenta:

"A mi abuelo le castigaban poniéndole en forma de cruz con libros en cada mano; le hacían rascar con las uñas la pizarra y, si se negaba a hacerlo, le pegaban con la regla en la palma de la mano. Cuando no hacían los deberes, los ponían de pié o en el suelo y así hacían los deberes en clase."

Esta es su opinión y la moraleja que propone:

"Está mal que los profes le hayan pegado, pero también los niño@s tenían que aprender a respetar las normas. Ahora también las tenemos que respetar, pero hemos tenido suerte de nacer después de esos tiempos"

Pedro J M Peñalver cuenta que su abuelo fue maestro en esos tiempos y ahora está jubilado. Le contó que esas cosas se hacían en sus tiempos. A su padre no lo castigaban nunca, pero lo contó que a un compañero que se balanceaba sobre dos patas de su silla, el profesor le dió para atrás y se cayó porque perdió el equilibrio. ¡No lo volvió a hacer más!

"Los castigos antíguos"

Un día en clase empezamos a hablar de cómo castigaban antes: por no llevar los deberes, por portarse mal... Nuestra profesora empezó a poner ejemplos y, cuando nos lo decía, nosotros poníamos cara de asombro.

De deberes mandó que le preguntáramos a nuestros abuelos cómo les castigaban cuando eran pequeños. Yo se lo pregunté, y mi abuelito me dijo que a ellos los castigaban dándoles con la regla en las puntas de los dedos y que le ponían en cruz con un libro en cada mano. Mi abuelita me contó que a ellas les castigaban haciendo copias y yendo a clase dos horas antes a estudiar en lo que habían fallado. A ellas también les ponían las orejas de burro.

En esos tiempos, los chicos y las chicas estudiaban por separado.

Creo que tenemos mucha suerte por haber nacido después de estos tiempos. He aprendido que merece la pena hacer los deberes y portarse bien y que hay una gran deferencia entre los castigos de antes y los de ahora.


Patricia Rodríguez C 5º de Primaria CEIP LUis Costa


Esta actividad ha terminado con el pase de la película Los chicos del coro.


Estas actividades las hemos hecho a raíz de estudiar en literatura un tipo de texto llamados FÁBULAS. Y esto es lo que hemos aprendido...

La fábula es un relato breve de ficción protagonizada generalmente por animales que hablan. Pueden estar escritos en prosa o en verso. Todas terminan con una moraleja o enseñanza.

FÉLIX MARÍA DE SAMANIEGO

Félix María de Samaniego (1745-1801), nació en Laguardia (Álava). Escribió sus fábulas para agradar e instruir a los niñ@s. Lo hizo con un lenguaje sencillo y adaptado a la mentalidad infantil. Las más conocidas son: La lechera, La zorra y las uvas y El zagal y las ovejas.


http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/LiteraturaEspanola/Samaniego/samaniego.asp







1 comentario:

  1. Seño, gracias por colgar mi anecdota en el blog.Se lo enseñé a mi padre y le gustó mucho. De parte de Violeta y Marta! Gracias! Un beso

    ResponderEliminar